

“No se trata de un proceso penal ordinario, sino de una operación de carácter político disfrazada de legalidad”, afirma la defensa en los documentos presentados ante la AIMA.
Otros escenarios que llevarían a nuevos aplazamientos: «En situaciones donde la defensa presenta apelaciones o recursos, el proceso puede prolongarse aún más, dependiendo de la carga administrativa de la AIMA y la complejidad del caso», indicó una fuente de migración en Portugal.
La masacre de cuatro personas en zona rural de Padilla, Cauca, ocurrida en la madrugada del lunes, no solo amplía la lista de víctimas de la violencia reciente, sino que refuerza una contradicción cada vez más evidente: el discurso institucional de ‘potencia de la vida’ choca de frente con una realidad marcada por el aumento significativo de las masacres en Colombia.