

“En el primero, se le cuestiona que en calidad de director general del Fondo Rotatorio pudiera estar incurso en una falta gravísima por haber participado, entre el 26 de diciembre de 2014 y el 17 de diciembre de 2015, en la ejecución del contrato 117-3-2011, con presunto desconocimiento del principio de responsabilidad, al haber faltado probablemente a su deber de adelantar la revisión sobre la obra ejecutada y velar por la buena calidad del objeto contratado”, según la Procuraduría.
“El tercer cargo sobre una presunta extralimitación de funciones cuestiona que el investigado hubiera acudido a un capitán para que verificara la actuación adelantada en el proceso por los hechos de la construcción de las viviendas fiscales, que conocía el Grupo de Procesos Disciplinarios de Primera Instancia de la Inspección General, y le suministrara una línea de tiempo del expediente, lo que constituiría una falta grave”, añade la Procuraduría.
La masacre de cuatro personas en zona rural de Padilla, Cauca, ocurrida en la madrugada del lunes, no solo amplía la lista de víctimas de la violencia reciente, sino que refuerza una contradicción cada vez más evidente: el discurso institucional de ‘potencia de la vida’ choca de frente con una realidad marcada por el aumento significativo de las masacres en Colombia.
3 Comments
y los demás comprometidos en este caso a nivel de generalato van a pasar de » agache» ?
Que bueno imagino que también saldrán investigaciones sobre las clínicas donde hacen y deshacen con los contratos y nadie dice nada
Los altos oficiales de la policía no roban solo gestionan, los delincuentes son los mandos medios