Informe especial:
¿Por qué retiran al agente encubierto de la Policía Nacional?
Las verdaderas razones por las que la Policía Nacional desvinculó al mayor Peter Steven Nocua Henao estarían relacionadas con la decisión de la Fiscalía de solicitar, en una segunda oportunidad, una orden de captura en su contra cuando aún se encontraba en servicio activo. Además, EL HOME NOTICIAS revela cómo las propias declaraciones entregadas por el oficial a la Fiscalía terminaron salpicando a figuras cercanas al poder y abriendo serios interrogantes sobre su presunta participación y posible complicidad dentro de una estructura corrupta que habría operado al interior de la Policía Fiscal y Aduanera (POLFA).
Redacción Investigativa
Jueves, 14 de mayo de 2026
En las últimas horas se conoció el retiro de la Policía Nacional del mayor Peter Steven Nocua Henao, un oficial que durante dos años fue considerado pieza clave dentro de una de las investigaciones más sensibles y muy publicitada contra las redes de contrabando en Colombia.
Sin embargo, documentos, declaraciones entregadas a la Fiscalía y testimonios en poder de este medio revelan que el oficial pasó de ser presentado como supuesto testigo estrella a convertirse en un investigado por presuntos hechos de corrupción, favorecimiento al contrabando y participación en una estructura dedicada al ingreso ilegal de mercancías al país.
Las propias declaraciones de Nocua terminaron exponiendo una presunta red de pagos ilegales dentro de la Policía Fiscal y Aduanera (POLFA), supuestos enlaces dentro de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales, DIAN, extorsiones a comerciantes, luchas internas por el control del contrabando en Cartagena y aparentes relaciones con figuras cercanas al gobierno de Gustavo Petro.
Dentro este proceso también aparece mencionado el actual embajador de Colombia en Bélgica, Daniel Prado Albarracín, abogado de confianza del Presidente, cuya cercanía con uno de los protagonistas de la investigación comenzó a generar nuevas variantes en las mismas pesquisas.
Mientras tanto, varios de los capturados en el llamado “megaoperativo contra el contrabando” recuperaron la libertad por vencimiento de términos y debilidad probatoria, dejando al descubierto una investigación fracturada por agentes encubiertos que terminaron siendo cuestionados, pruebas debilitadas y sospechas de corrupción dentro de la propia institucionalidad.
¿Por qué el despido del mayor Nocua?
La salida del mayor Peter Steven Nocua Henao de la Policía Nacional no obedeció simplemente a una decisión administrativa, existe una razón de mayor profundidad.
Fuentes consultadas por este medio aseguran que el retiro se produjo luego de que avanzaran investigaciones internas y judiciales que comprometían seriamente la permanencia del oficial dentro de la Policía Nacional.
Según información conocida por este medio, la Fiscalía solicitó en una segunda oportunidad orden de captura contra Nocua, situación que terminó generando alarma dentro de la Policía ante la posibilidad de que un oficial activo fuese detenido mientras aún portaba el uniforme.
Recordemos que, en la primera semana de febrero de 2024, se conoció que el fiscal 29 especializado en delitos fiscales, Daniel Fernando Marín Rodríguez, venía adelantando ante un despacho judicial la solicitud para privar de la libertad a Nocua. No obstante, en medio de una audiencia, fue notificado por la entonces fiscal general recién posesionada, Luz Adriana Camargo, de que dicha solicitud debía ser abortada.
En conclusión, el retiro de Nocua estaría directamente relacionado con la decisión de la Fiscalía de retomar las líneas investigativas y judiciales que venía adelantando el fiscal Marín Rodríguez. Según fuentes consultadas por EL HOME NOTICIAS, las razones de fondo para su salida obedecen a que tanto el capitán Faudel Salazar como el mayor Peter Steven Nocua Henao terminaron presuntamente involucrados en actos de corrupción relacionados con el favorecimiento a estructuras dedicadas al contrabando.
El sustento jurídico de la decisión, según fuentes de la Policía, radica en la pérdida total de credibilidad y confianza por parte de sus superiores, como consecuencia de actuaciones consideradas contrarias a la disciplina y a la integridad institucional. En Colombia, este tipo de decisiones se encuentran respaldadas por normas que facultan el retiro de miembros de la Fuerza Pública bajo la figura de “retiro por decisión del Gobierno” o por facultad discrecional, especialmente en casos relacionados con pérdida de confianza y afectación de la imagen policial.
Paradójicamente, el mayor Nocua había sido la parte extrema como una de las principales piezas dentro de la operación encubierta adelantada por la Fiscalía para desmontar redes de contrabando que operaban desde Cartagena y otras ciudades del país.
Se analiza, entonces, que las mismas declaraciones que inicialmente fortalecieron la investigación terminaron comprometiéndolo y dejando al descubierto el poder, tanto económico como político, que ejercían policías de menor rango a quienes el oficial terminó acompañando y respaldando.
En el documento conocido por este medio, el expediente completo, Nocua describió con detalle una presunta estructura criminal que, según su testimonio, operaba desde sectores de la Policía Fiscal y Aduanera en Cartagena.
Por su parte la Procuraduría General de la Nación sostiene que, entre septiembre y octubre de 2023, varios oficiales de la Policía Fiscal y Aduanera habrían sostenido contactos indebidos con personas cercanas al movimiento de contenedores por el Puerto.
Sin embargo, investigadores concluyeron que el oficial no solo tenía conocimiento de los hechos, sino que habría participado activamente en dinámicas relacionadas con el cobro de ‘peaje’ y el favorecimiento a redes criminales.
Fuentes judiciales consultadas por este medio sostienen que la contrainteligencia de la Policía ya venía siguiendo movimientos relacionados con varios integrantes de la POLFA por posibles actos de corrupción y enriquecimiento injustificado.
Según esas versiones, Nocua terminó buscando convertirse en colaborador de la Fiscalía cuando ya existían sospechas internas sobre su actuación por fuera del orden institucional.
“Cuando Nocua es llamado a colaborar es cuando se mueve a buscar pruebas, para evitar las consecuencias de sus actuaciones anteriores”, explicó una fuente de la Fiscalía consultada por este medio.
Las cuotas ilegales dentro de la POLFA
Uno de los apartes más explosivos de la declaración que rindió Nocua Henao involucra directamente al subintendente Álvaro Galvis Acevedo.
“Ese día me indica el subintendente Álvaro Galvis que él ya había organizado el pago de ese mes de la cuota para cada uno de los policías de la POLFA en Cartagena, que no me preocupara por eso y que él me iba a presentar con el enlace dentro de la DIAN, pero que él me informaba cuándo”, declaró Nocua.
Según la versión que ofreció al ente investigador, Galvis presuntamente manejaba pagos dirigidos a policías y coordinaba relaciones con enlaces dentro de la DIAN para facilitar operaciones relacionadas con mercancías de todo tipo que ingresaban al país por el Puerto de Cartagena.
Para investigadores, consultados por este medio, el fragmento revela la posible existencia de una estructura organizada de pagos ilegales y coordinación desde la POLFA para el ingreso ilegal de contenedores cargados.
Aseguró que “ningún jefe podía con él”
Las declaraciones también muestran el supuesto nivel de poder e influencia que, según Nocua, tenía Galvis Acevedo dentro de la POLFA.
“Posterior, yo me retiro de las instalaciones del hotel Las Américas aproximadamente a las 21:00 horas. En cierta ocasión, encontrándome en la oficina de la POLFA, el señor subintendente Álvaro Galvis llega a la oficina y me indica que a él lo han querido sacar muchas veces de la POLFA, pero que ningún jefe podía con él.”, declaró Nocua Henao.
Según el documento al que accedió este medio, Galvis incluso le mostró un video en el que aparecía en una supuesta reunión con el entonces ministro de Defensa, Iván Velásquez.
“Es allí donde me muestra un video desde su celular en una supuesta reunión, en la que él se encuentra en presencia del señor ministro de Defensa actual y que él no va a permitir que lo saquen de la POLFA sino por ahí hasta el mes de diciembre, porque él tiene unos compromisos que dar”, declaró Nocua.
Posteriormente, el oficial agregó:
“Creería yo que es algunos pagos que tenía que dar a algunos políticos o unos funcionarios de alta dirección.”
Hasta el momento no existe decisión judicial que confirme esas afirmaciones.
¿Dónde aparece el nombre de Daniel Prado Albarracín?
Las declaraciones y testimonios alrededor de este caso también terminaron acercando el expediente a figuras políticas cercanas al presidente Gustavo Petro.
Según información en poder de EL HOME NOTICIAS, dentro de las investigaciones surgió el nombre de Daniel Prado Albarracín, actual embajador de Colombia en Bélgica y considerado uno de los hombres de confianza del presidente Petro. Fue el apoderado de Petro, clave en la defensa ante la CIDH por el caso de las basuras cuando fungió como alcalde de Bogotá.
De acuerdo con testimonios recopilados durante la investigación, Álvaro Galvis habría mostrado una fotografía tomada junto a Prado Albarracín en un hotel de Cartagena.
Según las versiones conocidas por este medio, el entonces hombre cercano al Presidente se habría hospedado en ese lugar con gastos presuntamente asumidos por Galvis Acevedo.
Las declaraciones también dieron origen a líneas investigativas orientadas a establecer si existieron posibles aportes económicos o relaciones políticas derivadas de la presunta estructura de contrabando descrita en el expediente. No se descarta el aporte del millonario policía a gastos de campaña política a través de terceros.
Hasta el momento no existe una decisión judicial que vincule formalmente al embajador Daniel Prado Albarracín con actividades ilegales.
La guerra por el control del contrabando
Es importante recordar que, en un reporte periodístico anterior, revelamos el informe entregado por una oficial de la POLFA en Cartagena, en el que alertaba a sus superiores de que “Galvis había pasado por esta unidad”, que continuaba realizando recorridos y que seguía alardeando ante sus compañeros de que su poder permanecía intacto. Esto, según expresó la uniformada, porque “seguía teniendo ‘vara’ en el Gobierno” —término utilizado internamente por algunos uniformados—, pese a que “su padrino, el ministro, ya no estaba en el cargo”.
No obstante, al interior de la misma Policía Fiscal y Aduanera (POLFA) comenzó a tomar fuerza una serie de conjeturas y comentarios alrededor de quiénes serían los supuestos padrinos políticos y funcionarios del Ejecutivo que, presuntamente, continuarían respaldando al subintendente Álvaro Galvis Acevedo, pese a las investigaciones y señalamientos en su contra.
Según versiones conocidas por este medio, Galvis seguía alardeando de mantener influencia y poder dentro de la institución, asegurando contar todavía con apoyos en altas esferas del Gobierno nacional. Dentro de esos comentarios y versiones internas aparecen mencionados, además del hoy embajador de Colombia en Bélgica, Daniel Prado Albarracín, el director de la Unidad Nacional de Protección (UNP), Augusto Rodríguez.
Debemos aclarar, que hasta el momento no existe decisión judicial de vinculación formal a estos funcionarios mencionados con actuaciones ilegales relacionadas con el reputado proceso.
Pero las revelaciones no terminan ahí.
En el documento conocido por este medio, continúan apareciendo apartes de las declaraciones entregadas por el mayor Peter Steven Nocua Henao ante la Fiscalía, mientras buscaba obtener beneficios judiciales frente a procesos que ya venían desarrollándose en su contra, precisamente por su relación con el subintendente Álvaro Galvis Acevedo.
Estas declaraciones describen, además, una presunta lucha interna por el control de mercancías, rutas y pagos relacionados con el contrabando en Cartagena, dejando al descubierto posibles divisiones y disputas dentro de la propia estructura que operaba alrededor de la Policía Fiscal y Aduanera (POLFA).
“También me indicó que una vez saliera el traslado, que porque él ya estaba haciendo unos movimientos internos dentro de la Policía para irse a una buena unidad, que él me daría el dominio de todo en Cartagena, como él lo venía haciendo desde hace más de un año”, aseguró Nocua en su declaración.
El oficial también relató un episodio relacionado con un contenedor retenido en instalaciones de PARQUIAMÉRICA, zona industrial de Mamonal en Cartagena.
“Al llegar allá, el subintendente Álvaro Galvis me indica que ese contenedor es manejado por una señora que trae mercancía de contrabando y que él había detenido ese contenedor con el fin, palabras textuales, de ‘poder apretar a esa señora’, ya que ella trabajaba anteriormente con el señor capitán Faudel y no con él, y que esa era la forma de poder tener el control de la mercancía que salía y los pagos que estas personas debían realizar por esa mercancía de contrabando”, aseguró Nocua.
La declaración sostiene que detrás de los procedimientos oficiales existirían disputas internas por el manejo económico del contrabando, disputa en la que señalan ––también–– a otros oficiales de la Policía.
Capitán Faudel Salazar y “sus seguimientos”
Otro de los nombres que surgen en esta disputa interna en la Policía y en el mismo expediente rotulado por la Fiscalía, está la del capitán Faudel Luis Salazar Piñeros, también inscrito dentro de investigaciones relacionadas con presuntos actos de corrupción y favorecimiento al contrabando.
Según la declaración entregada a la Fiscalía, Galvis le habría advertido a Nocua que Faudel estaba siguiendo sus movimientos.
“Días después el subintendente Galvis me indica que es bueno que me vaya del lugar donde yo estaba viviendo en Crespo, allí en Cartagena, que porque el señor capitán Faudel, según lo que me dijo él, había puesto unas personas a seguirme”, confesó el mayor Nocua Henao.
Posteriormente, Nocua aseguró que Galvis pagó su traslado a otro apartamento cercano a instalaciones de la DIAN.
“A lo cual yo accedo y me traslado a vivir al edificio BAMBU 320 ubicado en el barrio Manga en Cartagena en el piso 16 apartamento 1605, el cual es cancelado, ósea pagado, hasta el 14 de diciembre por el subintendente Álvaro Galvis.”
Así se desinfla “megaoperativo” contra el contrabando
La operación que inicialmente fue presentada como un golpe histórico contra las redes del comercio de mercancía sin el pago de impuestos (aranceles) y controles aduaneros terminó fracturada.
Varios capturados recuperaron la libertad por vencimiento de términos, porque la Fiscalía no alcanzó a presentar dentro de los términos legales los escritos de acusación ––se dice que por “falta de oxígeno probatorio”––. De hecho desde los de la bancada de la defensa de los involucrados empezaron a cuestionar seriamente la legitimidad de algunas pruebas obtenidas por los llamados agentes encubiertos.
Fuentes cercanas al expediente sostienen que parte de la investigación perdió fuerza cuando surgieron dudas sobre si algunos agentes terminaron provocando conductas ilegales para protegerse o negociar beneficios judiciales.
Eso terminó golpeando directamente la credibilidad de Peter Steven Nocua Henao.
Actualmente, el oficial pasó de ser considerado un supuesto “testigo estrella” de la Fiscalía a convertirse en un investigado cuya propia declaración terminó revelando el alcance de una estructura que, según el expediente, no solo movía mercancía ilegal, también intereses políticos de alto nivel.
También habría movido pagos, favores, cuotas, influencias y poder dentro de sectores de la institucionalidad colombiana.
Redacción Investigativa