

El conductor Augusto Fernández Meza es una víctima fatal del paro camionero del pasado lunes en Urabá, Antioquia.
La causa de su muerte, han dicho las autoridades, se produjo después de recibir un piedrazo en su pecho provocado por vándalos que atacaron a los conductores que se negaron a participar en el cese de actividades.
A Fernández Meza lo intentaron auxiliar después de recibir el fuerte golpe. La Policía lo traslado a la clínica de Apartadó sin embargo los médicos no pudieron hacer nada para salvarlo, porque, aseguraron los galenos, el conductor sufrió dos paros cardiorrespiratorios.
Las autoridades investigan el hecho, a partir de la recopilación de los videos que captaron las cámaras de seguridad en la zona.
Daniel Álvarez alcalde de chigorodo dio a conocer su rechazo de este lamentable episodio, solicito a la Policía judicial qué tiene a su cargo las pesquisas, para que ubiquen pronto a los responsables de esta muerte.
El Ministerio del transporte, con relación al cese de actividades de los camioneros, quedó en pronunciarse el próximo viernes, ante este anuncio los conductores suspendieron el paro, mientras se da la anunciada propuesta del Gobierno.
La masacre de cuatro personas en zona rural de Padilla, Cauca, ocurrida en la madrugada del lunes, no solo amplía la lista de víctimas de la violencia reciente, sino que refuerza una contradicción cada vez más evidente: el discurso institucional de ‘potencia de la vida’ choca de frente con una realidad marcada por el aumento significativo de las masacres en Colombia.