Condenado por un delito inexistente: La tutela que pone en jaque la sentencia contra el periodista Miller Rubio
24 febrero, 2026
Asesinato de despachador de buses de Santo Tomás reactiva alarma por extorsiones en Barranquilla
Un empleado de una empresa de transporte intermunicipal fue asesinado a tiros en el centro de Barranquilla. El crimen vuelve a poner en evidencia el asedio de estructuras criminales contra el sector transportador, históricamente golpeado por extorsiones y atentados selectivos.
Redacción Barranquilla
Miércoles, 25 de febrero de 2026
En la mañana de este miércoles, el centro de Barranquilla fue escenario de un nuevo hecho violento. Un trabajador de la empresa de transporte intermunicipal Cootransoriente fue asesinado a tiros cuando se encontraba en inmediaciones del punto de despacho de los buses, ubicado en la carrera 38 con calle 38.
La víctima fue identificada preliminarmente como Rafael Ángel Osorio Peralta, quien tras el ataque quedó tendido en el suelo. Moradores del sector y uniformados de la Policía acudieron de inmediato para auxiliarlo y trasladarlo a un centro asistencial, donde finalmente falleció debido a la gravedad de las heridas.
Este homicidio no es un hecho aislado. Trabajadores y directivos del sector transporte han denunciado en reiteradas ocasiones amenazas y presiones de bandas criminales dedicadas a la extorsión, un fenómeno que ha generado temor y zozobra entre conductores, despachadores y personal administrativo.
Un antecedente clave ocurrió el 1 de julio de 2023, cuando fue asesinado Jorge Meriño Mercado, entonces gerente de Cootransoriente, en el municipio de Santo Tomás, justo en la entrada de la empresa. En ese atentado también resultó herido Omar Almanza Martínez, presidente de la junta directiva de la compañía, que presta servicio en el oriente del Atlántico y en municipios del departamento de Bolívar.
Según información conocida en su momento por las autoridades, Meriño Mercado habría venido enfrentando el asedio de extorsionistas que exigían pagos para no atentar contra su vida y la operación de la empresa. Esa hipótesis fue confirmada días después por el entonces comandante de la Policía del Atlántico, John Jairo Urrea, quien reveló que el gerente había recibido panfletos amenazantes y que incluso había interpuesto una denuncia por extorsión, la cual fue retirada posteriormente por recomendación de sus abogados.
“La extorsión es una de las hipótesis más fuertes que estamos manejando”, señaló Urrea tras ese crimen. Por ese caso, la Policía capturó a cuatro personas presuntamente implicadas en el homicidio del gerente.
Las autoridades adelantan ahora las investigaciones para establecer los móviles del asesinato de Rafael Osorio y determinar si este nuevo ataque guarda relación con las mismas estructuras criminales que históricamente han venido intimidando al sector transporte en Barranquilla y su área de influencia. Mientras tanto, el gremio insiste en mayores garantías de seguridad ante una violencia que sigue cobrando vidas.
Redacción Barranquilla