Petro se despide del poder bajo la sombra de la corrupción: denuncias, investigaciones, un Gobierno salpicado por los escándalos
27 julio, 2026
Del despacho presidencial al miedo: Angie Rodríguez revela su versión sobre los momentos críticos que vivió en el Gobierno Petro
Durante una extensa entrevista, la exdirectora del Departamento Administrativo de la Presidencia (DAPRE) reconstruye el deterioro de su relación con el presidente Gustavo Petro, explica cómo enfrentó un diagnóstico de ansiedad y depresión y formula denuncias sobre presuntas presiones, decisiones internas y el funcionamiento de la Casa de Nariño. Sus declaraciones, de enorme trascendencia política e institucional, plantean hechos que deberán ser esclarecidos por las autoridades competentes.
Redacción Política
Martes, 28 de julio de 2026
Las declaraciones de Angie Rodríguez no constituyen un episodio más de confrontación política. Se trata del testimonio de una funcionaria que ocupó uno de los cargos de mayor confianza del Gobierno nacional y que, durante casi un año, estuvo al frente del Departamento Administrativo de la Presidencia de la República (DAPRE), la entidad encargada de coordinar buena parte del funcionamiento administrativo de la Casa de Nariño y de servir como enlace entre el jefe de Estado y múltiples organismos del Ejecutivo.
Desde esa posición, Rodríguez participó en decisiones de alto nivel, tuvo acceso permanente al despacho presidencial y fue una de las funcionarias con mayor cercanía al presidente Gustavo Petro. Posteriormente asumió la dirección del Fondo Adaptación, entidad responsable de ejecutar proyectos estratégicos de infraestructura y de gestionar recursos destinados, entre otros fines, a la recuperación de regiones afectadas por desastres naturales.
Por esa trayectoria, las afirmaciones que hizo en entrevista a Blu Radio reveló situaciones que han provocado rechazo de la ciudadanía. En sus declaraciones, la exfuncionaria no solo relata el deterioro de su relación con el presidente Gustavo Petro, sino que hace serias denuncias de cómo fue el funcionamiento interno del Gobierno, decisiones administrativas, presuntas presiones para realizar nombramientos y un ambiente laboral que, según asegura, terminó afectando gravemente su salud mental.
La chispa que encendió el nivel de sus revelaciones fue cuando se habló de las declaraciones en redes del presidente Petro, quien hizo referencia a su incapacidad médica y al origen psiquiátrico de esa licencia. La exdirectora del DAPRE calificó su pronunciamiento como estigmatizantes y aseguró que el mandatario utilizó información relacionada con su estado de salud para desacreditarla públicamente.
«Tengo depresión y ansiedad, no incapacidad profesional», sostuvo durante la conversación, en la que insistió en que un diagnóstico de salud mental no disminuye la capacidad intelectual ni las competencias para ejercer funciones públicas.
Rodríguez explicó que fue diagnosticada con depresión y ansiedad en noviembre de 2025, cuando todavía dirigía el DAPRE. Según su relato, decidió acudir a un especialista tras experimentar síntomas persistentes de agotamiento emocional, insomnio y ansiedad derivados, asegura, del ambiente de presión que enfrentaba dentro del Gobierno.
Lejos de ocultar esa condición, afirmó haber informado oportunamente al presidente Petro. Sin embargo, sostiene que la reacción del mandatario estuvo marcada por la incredulidad y la burla.
Según dijo, el presidente habría minimizado su diagnóstico e incluso, meses después, hizo referencia pública a su incapacidad médica en términos que ella considera ofensivos y discriminatorios.
Rodríguez rechazó esa posición del mandatario y aprovechó la entrevista para enviar un mensaje sobre la importancia de eliminar los estigmas asociados a la salud mental.
«Una persona con depresión o ansiedad no está loca ni pierde su capacidad profesional», insistió, al recordar que numerosas figuras públicas han hablado abiertamente de estas condiciones sin que ello haya afectado sus carreras.
Como respaldo a esa afirmación, explicó que durante el mismo período en el que recibía tratamiento psiquiátrico continuó desempeñando responsabilidades de alta complejidad dentro del Ejecutivo.
Incluso aseguró que, después de recibir el diagnóstico, el propio presidente le confió nuevas funciones, entre ellas la designación como superintendente ad hoc para asuntos relacionados con la Nueva EPS y, posteriormente, la dirección encargada del Fondo Adaptación.
Para la exfuncionaria, eso evidencia una contradicción entre el discurso que sostiene Petro y las decisiones administrativas que adoptó mientras ella hacía parte de su equipo más cercano.
«Si realmente hubiera considerado que mi condición me hacía incompetente, nunca me habría asignado mayores responsabilidades», afirmó Rodríguez.
La exdirectora del DAPRE también recordó que durante ese mismo período recibió reconocimientos institucionales por su desempeño y continuó desarrollando su formación académica.
Según explicó, mientras enfrentaba el episodio más difícil de su tratamiento cursaba un doctorado en Estudios Políticos y obtuvo uno de los mejores promedios, por encima de 4,5, circunstancia que, a su juicio, demuestra que el diagnóstico nunca afectó su capacidad profesional.
Más allá de la discusión sobre su estado de salud, la entrevista revela el inicio de un distanciamiento que, según su versión, comenzó varios meses antes de su salida del DAPRE.
Rodríguez sostiene que la relación con el presidente empezó a deteriorarse cuando decidió expresar desacuerdos frente a determinadas decisiones del Gobierno.
Afirma que, a diferencia de otros funcionarios, ella acostumbraba a mostrar sus desacuerdos directamente al jefe de Estado cuando consideraba que una decisión podía resultar inconveniente o carecía de sustento jurídico o administrativo.
Ese comportamiento, asegura, la convirtió en una voz incómoda dentro del círculo más cercano al presidente.
Según su relato, todo desmejoró cuando empezó a oponerse a algunos nombramientos y a cuestionar decisiones que, desde su perspectiva, no cumplían los requisitos legales o administrativos exigidos para ocupar cargos públicos.
A partir de ese momento —afirma— comenzaron las tensiones que desembocarían en una ruptura definitiva con el mandatario.
Ese episodio marcaría el inicio de una suerte de acontecimientos que, según Angie Rodríguez, transformó por completo su relación con el Gobierno y dio paso a los enfrentamientos internos cuyas consecuencias, asegura, todavía enfrenta.
Redacción Política